He visitado a mi abuela, y como siempre, tenía algo para mi. Ella siempre dice que se entretiene con el ganchillo, así que yo le saco fotos de internet y le compro hilos. Ella me mira y me dice: "muy difícil me parece a mí esto, no sé si podré sacarlo". Pero cuando vuelvo a visitarla tiene cosas tan preciosas como estas colchas.
Además de admirar estas preciosidades, yo también he trabajado un poco para unos regalitos que tenía pendientes. Como se puso el domingo de lluvia, pues tarde de sofá y punto de cruz.


