miércoles, 15 de agosto de 2018

SUBIENDO ESCALERAS

Hoy es un día que quisiera tener una escalera para poder subir al cielo y volver a ver a alguien que como él creía, estaría allí esperando a los que iremos detrás. Así que  os sigo contando mis andanzas con el Palacio y esta vez os traigo las escaleras.

Resulta que este modelo de casita tiene un descansillo en cada escalera. Así que hay dos tramos de escaleras y barandillas por cada piso.

Pues nada, puse todas las piezas en el balcón, y poco a poco los días que no hacía sol para ir a la playa (que aquí en el norte de España son bastantes) he ido barnizando escaleras y barandillas.


 Primero di una capa de barniz que tenía por casa, pero quedaban muy claritas, y como el estilo que quiero darle sería un post-victoriano o neoclásico, pues quería un tono oscuro para los suelos y escaleras.

Aquí veis las pruebas de las diferentes manos de barniz que fui dando. Hasta que quedó como yo quería.





Las escaleras fue fácil barnizarlas, porque son planas Pero las barandillas me llevaron su tiempo y mucha paciencia para que no quedasen pegotes ni goterones en los barrotes. Así que se han llevado buena parte de mi paciencia. Aunque estoy contenta con el resultado final.









Ya estoy deseando verlas puestas.


En cuanto las tenga colocadas os lo enseño, que este Palacio todavía tiene mucha faena.

Un besín y feliz verano.

1 comentario:

Zulueta E dijo...

Me encanta ese color miel!
Las escaleras yo creo que son una de las cosas más complicadas de hacer así que prueba superada! Yo también estoy deseando verlas puestas :)