Acabo de ver que ya somos 150 seguidores compartiendo cositas en este blog, así que en esta entrada quiero dar la BIENVENIDA a los nuevos seguidores. Además quiero dar las GRACIAS a todos los que me dejáis vuestros comentarios, que me alientan a seguir con esta aventura.
Como llega el inicio del curso escolar, aunque mis estudios van a otro ritmo, y este año todavía no he tenido vacaciones, voy a enseñaros la casita Laredo, que espero terminar antes de Navidades. Hoy os enseñaré los comienzos y poco a poco iré poniendo los progresos hasta que cada habitación tenga las cosas en su lugar, pues ahora mismo, por obras en la casa grande, está todo vacío otra vez y tengo que volver a colocar los muebles que ya tenía, así que ya avanzo que habrá cambios.
Esta casa fue un regalo de cumpleaños de mis padres en 2005, después de que me pusiera muy pesada porque en aquella época estaba en el paro y no tenía mucho que hacer. Como aquí los inviernos son muy lluviosos quería algo para entretenerme. Es un kit de Artesanía Latina, que son de la tierruca, la Casita Linda.
El porche decidí ponerlo empedrado, aunque me llevó su tiempo decidir cómo lo hacía porque en aquella época no había descubierto el maravilloso mundo de los blogs de miniaturas. Después le pinté con un bolígrafo tipex las ranuras para que quedara más real.
Y ahora os enseño la primera habitación que amueblé: el dormitorio.
Los muebles son, principalmente los del coleccionable del palacio y no los cambié de aspecto porque me gustaron así desde el principio. Además van a juego con el papel.
La colcha fue el primer trabajo que hizo mi abuela y la alfombra la encontré por casa de unas pruebas para un mantel o algo así que se quedaron olvidadas. La cortina es un trozo del embozo de una sábana. Como siempre, todo vale.
Aquí os enseño más de cerca la colcha, porque todavía cuando la miro me parece increíble lo bonita que es. Además el espejo fue un regalo de una amiga que me encantó. Con lo coquetas que somos las mujeres, es imprescindible un espejo de cuerpo entero para acicalarnos.
Bueno, y con esto me despido y me voy yo a la cama, que mañana es viernes y toca madrugar. Otro día os enseño otras habitaciones.